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De cómo un saltamontes derrumbo un elefante (Sobre Siria y Venezuela)

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De cómo un saltamontes derrumbo un elefante (Sobre Siria y Venezuela)por Rosa Tristán  

Giap: Ojalá que los que como nosotros sufren los ataques del imperialismo, puedan encontrar la esperanza en la Guerra del pueblo, en el ejército del pueblo.Ambas tienen poderosas petroleras estatales. Ambas han sido saboteadas para derrocar a sus gobiernos no alineados al imperio gringo. Una tiene tres años en guerra civil y pronto será atacada por la Otan. A la otra le asesinaron a su líder y su sucesor está amenazado de muerte. Ambas están en la mira de sus enemigos.

Frente a la vigorosa industria armamentista del mundo ambas, Siria y Venezuela, son pequeñas, derrotables a punta de fuego y cañón. Así que no nos queda más que pensar en esos pequeños gigantes que derrotaron a Goliat.

La paciencia es el oxígeno de la emboscada. De nada sirve la ansiedad. Hay que esperar. El músculo tenso sobre el fusil, la respiración mansa y regular, el ojo que apunta…El resto es jungla, los pocos pájaros que quedan sobre los árboles, el hambre compañero, el sueño que avanza. La emboscada es aprender a esperar, quizás nada pase durante horas o días. Estar listo, pero saber también que es probable que no haya ruidos que rompan la calma, ni sombras extrañas que se crucen entre el fusil y la selva húmeda que rodea al poblado de Xom Moi, cerca del puesto de avanzada en Dong Du.1

Pero esta paciencia del combatiente, tenía una base política. No era solo la cultura milenaria asiática. O más específicamente de los vietnamitas. No. El respaldo de las ideas sustentaba, ese esperar. Eso lo sabía bien el ministro de defensa que venció a tres imperios, el francés, el gringo y el neo imperio chino. Võ Nguyên Giáp, dejó asentado en un libro la fuente secreta y maravillosa de su ejército invencible, nos enseña a la Venezuela y a la Siria de hoy que sin una buena moral, o con una moral baja, no puede haber energía revolucionaria creadora, ni actos de combate eficaces, ni bases para desarrollar la fuerza de los factores materiales y técnicos y del arte de combatir… aun cuando estuviera bien organizado, equipado y entrenado, un ejército sería fácilmente vencido si su moral dejara que desear…2

Ho Chi Minh, el jefe de Giap, parafraseaba a Lenin: el hecho de que las masas tengan conciencia de las finalidades y las causas de la guerra tiene una enorme importancia y garantiza la victoria.

Contra quien peleaban sus soldados? contra el imperio francés y gringo, contra la explotación, contra la miseria. Quienes eran sus aliados? los gobiernos obreros del mundo.

Disparar a distancia era inútil, era malgastar munición y también delatar la propia posición. Además, era suicida: un segundo después de esa ráfaga apresurada, los americanos volverían sobre sus pasos y comunicarían por radio, de inmediato, las coordenadas para el ataque. Dos minutos más tarde, aquella franja de selva sería un infierno. Un par de pasadas y los helicópteros dejarían sureguero de napalm en cientos de metros a la redonda. Entonces, no habría huida posible. La respuesta debía ser rápida, fugaz, casi cuerpo a cuerpo. Los jefes del Vietcong llamaban a esa táctica “agarrar al enemigo por la hebilla del cinturón”. Esperar hasta el último segundo, y atacar. Después, retirarse de inmediato, sin dilaciones. No dar tiempo al bombardeo, no dejar huellas. Descansar y, otra vez, esperar.1

Los vietnamitas albergaron las ideas del socialismo que su líder Ho les irradiaba. Estas ideas le permitieron resistir un conflicto bélico prolongado y medir cada bala. Conocían de su inferioridad en el campo técnico militar así que debieron reforzar la organización y la concientización de las masas y de sus dirigentes de rango medio: …el Partido de los Trabajadores de Vietnam, que ha aplicado día tras día y hora tras hora el principio de la crítica y la autocrítica, y lo ha considerado como el método milagroso para corregir los errores y debilidades, para luchar contra las manifestaciones del subjetivismo y complacencia. Nuestro partido, mientras hace lo indecible para cumplir con sus tareas, estudia constantemente el leninismo para mejorar su combatividad, su dinamismo político, la unidad en la organización y el nivel ideológico de los miembros del Partido.3

Helicóptero de la Guerra de Vietnam en el Museo de la Historia Militar ubicado en la ciudad de Hanoi

La capacidad de crítica y autocrítica, le permitió a los vietnamitas tener en el campo de batalla a combatientes ancianos que hacían cestas para transportar la tierra de los túneles*, a ancianas que cocinaban, a jóvenes que con su fuerza cavaban y a niños que recogían hojas para esconder las trampas.

El Che supo de los esfuerzos de este pueblo que al igual que Cuba es pequeño en dimensiones y técnica pero grande en moral e ideas. Los buenos del mundo, siempre se juntan. Es así como Giap, el Jefe militar del gran Ho Chi Minh, le concede el prólogo de uno de sus libros al Che y escribió lo siguiente:

…Nos narra también el compañero Vo Nguyen Giap, la estrecha ligazón que existe entre el partido y el ejército, cómo, en esta lucha, el ejército no es sino una parte del partido dirigente de la lucha. De la estrecha ligazón que existe a su vez entre el ejército y el pueblo; cómo ejército y pueblo no son sino la misma cosa, lo que una vez más se ve corroborado en la síntesis magnífica que hiciera Camilo: «el ejército es el pueblo uniformado.» 4

De esta reunión ideológica entre gigantes y de esa unión pueblo-fuerza armada-partido surgieron mujeres como Vo Thi Mo, que eran combatientes y no mercenarias:

Vo Thi Mo era una de las mujeres de los túneles. Ya era dirigente de un batallón de 24 mujeres guerrilleras cuando su pueblo fue destrozado. Un día, mientras hacía guardia en la entrada de un túnel, tres soldados estadounidenses se sentaron en un lugar cercano. Ellos no podían verla, ella sí. Se detuvo en su misión de eliminarlos pues sintió curiosidad de lo que estaban haciendo. Sacaron lo que parecían ser cartas de sus familiares y las leyeron. Vo Thi Mo estaba fascinada. Hacen lo mismo que nosotros, pensó. Los americanos leyeron sus cartas y empezaron a llorar. Eso era lo que hacían también los guerrilleros comunistas. Así que no pudo dispararles. 5

Al terminar la guerra Vo Thi Mo fue condecorada por sus innumerables actos de valentía y hoy día es recordada por haber sido la jefa del batallón C3 conformado en su mayoría por mujeres.

Ho Chi Minh nos envía su mensaje claro y poderoso a Siria y Venezuela: en tiempos de paz y en tiempos de guerra, no es posible vencer a un enemigo imperial sin la fuerza de las ideas. Para triunfar en etapas previas de desestabilización política, en tiempos de conflicto armado, en tiempos de desastres climáticos, siempre, siempre, es necesario reafirmar la moral socialista de la que emanan los combatientes abnegados dispuestos a darlo todo.

La discrepancia entre nuestras fuerzas y las del enemigo era tan grande que, en aquel momento, algunos comparaban nuestra guerra de resistencia con una lucha entre «un saltamontes y un elefante». Y esa es la clase de lucha si se interpretan las cosas con una mente estrecha: solamente desde el ángulo de la fuerza material y en su estado actual. Desde luego contra los aviones y la artillería del enemigo sólo teníamos palos de bambú. Pero nuestro partido es un partido marxista-leninista. Miramos no sólo al presente sino también al futuro y tenemos la firme confianza en el espíritu. Por ello, resueltamente decimos a esa gente indecisa y pesimista: Sí! hoy es un saltamontes contra un elefante, pero mañana el elefante se derrumbará. Los hechos han mostrado que el «elefante» colonialista está perdiendo fuelle, mientas que nuestro ejército se ha vuelto un poderoso tigre. Esto se debe a que nuestra causa es justa, nuestra estrategia es la correcta.

Giap aun vivo, con 102 años de edad pareciera enviarnos desde su twitter su mensaje de futuro: Ojalá que todos nuestros amigos que como nosotros, sufren todavía los ataques y las amenazas del imperialismo, puedan encontrar en la Guerra del pueblo, ejército del pueblo, nuevos motivos de fe y esperanzas.


Fuentes:

1 Revista Sudestada° 81 - 8º aniversario. Vietnam. Mujeres del Vietcong, Hugo Montero (http://www.revistasudestada.com.ar/web06/article.php3?id_article=609)

2 Vo Nguyen Giap 1971 Armar a las masas revolucionarias, construir el ejército popular (http://stolpkin.net/IMG/pdf/Armar-a-las-masas-revolucionarias-construir-el-ejercito-revolucionario_Vo-Nguyen-Giap.pdf)

3 Ho Chi Minh (1955) El leninismo y la liberación de los pueblos oprimidos (http://www.marxists.org/espanol/ho/1955llpo.htm)

4 Prólogo a Guerra del pueblo, ejército del pueblo Por Ernesto Che Guevara [Prólogo al libro de Vo Nguyen Giap, Guerra del pueblo, ejército del pueblo, Editora Política, La Habana 1964] (Tomado de Escritos y discursos, de Ernesto Che Guevara. Tomo 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1972, páginas 225-232)

5 Neale Jonathan 2003 A people´s history of Vietnam War Ediciones de Inntervencion cultural El Viejo Topo, España (http://books.google.co.ve/books?id=LjIC7mxKjDQC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false)

* Los túneles fueron cavados por los vietnamitas en los años 40 cuando los comunistas luchaban contra el colonialismo francés, para esconderse y proteger a la población de las bombas. Eran estrechos y profundos de unos 150 cm de diámetro. En los años 60 cuando la guerra de Vietnam los comunistas comunicaron sistemas de túneles.

www.revolucionomuerte.org

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