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La dialéctica

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LA DIALÉCTICA

Introducción

La dialéctica es el fundamento de la filosofía marxista que explica el desarrollo de la sociedad como elemento del avance del hombre, en su laberinto, de saber de donde viene y donde va, y por que caminos llegar a su destino de hombre sin fin, como integrante y participante de la comunidad natural de los hombres y las circunstancias históricas que debe enfrentar, hasta llegar a un punto en que tiene que decidir, si seguir con su estado de miseria o luchar para llevar la revolución a su individualidad y a la sociedad por la fuerza de la proyección  del hombre, de no ser un homo-políticus aristotélico, sino fundamentalmente un ser social marxista, que influye en forma dialéctica en su entorno comunitario para desarrollar la revolución social. TAGS:

Esta revolución social tiene un elemento que lo empuja, lo seduce, y lo transforma, en la medida que va cumpliendo, las etapas que necesariamente debe pasar, hasta llegar a un estadio en que las circunstancias, definen hacia donde avanzar y donde retroceder para afilar la consecución de la revolución social. Este elemento vital es la dialéctica.

 En este contexto del hombre natural y fruto de las circunstancias que produce dicha naturaleza, el hombre se encuentra en la concepción filosófica de Marx, como ser natural y único.

El hombre es esencia, pero esa esencia se encuentra en la naturaleza y se  desarrolla en la realidad social.        

El hombre no se somete a la naturaleza, sino que lo va transformando de acuerdo a sus necesidades, convirtiéndolo en parte de la existencia que lo llevara a un estadio superior de progreso, y a través de su creación lo proyecta hacia un futuro en busca de la transformación de su existencia como ser social y no como individuo sometido a sus circunstancias relativas, que el tiempo no es repetición sino evolución.

Esta evolución conduce al progreso, donde la burguesía cumple el papel de transformador de los medios de producción pasando por diversos procesos hasta llegar a la etapa de la industrialización.

Con la industrialización aparecen las maquinarias como elementos de transformación de los recursos naturales, y el hombre-trabajador se convierte en operario explotado por la burguesía, que se va convirtiendo con esta nueva tecnología en dueño del capital explotador, y obliga a la transformación de los recursos básicos en productos que se insertan en la sociedad, creando un mercado de consumo.

En esta etapa de irrupción de la industrialización, el hombre, es objeto y no sujeto del progreso social e industrial.

La filosofía marxista demuestra que el hombre-obrero es explotado hasta dejarlo sometidos a los designios de la burguesía-industrial, sin posibilidad de desarrollarse como ser humano sujeto, y por este sometimiento busca su liberación para convertirse en el sujeto social del desarrollo, entendiendo esto como la conciencia de clase que le posibilita razonar su situación y su valor como ser transformador y productor de un bien o servicio que beneficia a la clase explotadora. (burguesía-capitalismo).

Revertir esta situación constituye un proceso revolucionario que llevara al hombre a tomar los medios que tiene a su alcance a fin de llegar a un estadio en que puede como clase explotada, luchar por sus reivindicaciones e imponer, en un proceso revolucionario, la toma del poder de la clase explotada, revirtiendo esta situación en beneficio de la sociedad en su conjunto, eliminando la explotación del hombre por el hombre, como medio y fin del acceso a las riquezas.

La dialéctica es el motor que va construyendo la vía por el cual transcurre todo el proceso de conciencia y transformación revolucionaria, que va experimentando el ser social-político-hombre, que propone una sociedad diferente a la actual, cual es el socialismo como primer paso en busca de la culminación de una sociedad comunista.

Las contradicciones en la dialéctica de la historia social es el elemento vital para la transformación de la sociedad, porque si no hay contradicción, no hay crisis, si no hay crisis no hay búsqueda de cambio y mucho menos de transformación.

Las crisis artificiales que son creadas por los centros de poder con la complicidad de los cipayos internos, nos llevan a la búsqueda de una salida, pero esta salida a la problemática de la sociedad, necesita de un elemento muy importante en el devenir del proceso social, cual es, la conciencia revolucionaria del hombre como individuo y como ser social-político.

Si no existe esta conciencia revolucionaria no hay posibilidad de cambiar y mucho menos transformar la sociedad.

Qué es conciencia revolucionaria? Sencillamente, es el entendimiento de la realidad que enfrenta el hombre común-social-político y las consecuencias que sufre como objeto de la crisis y la explotación en el cual esta sometido. Como dice Marx el hombre debe ser sujeto del proceso revolucionario de cambio y de acceso al socialismo como medio de liberación.

LA DIALÉCTICA DESDE SÓCRATES , PLATON, ARISTÓTELES, PLOTINO Y HEGEL

El planteamiento filosófico de Sócrates, constituye una referencia a la dialéctica basada en la moral y la ética, teniendo como eje al individuo, al hombre como ser solitario y con  sus limitaciones y la acción de los poderes fácticos que lo someten a una perdida de la ética y la conciencia, el planteamiento socrático del “conócete a ti mismo” es la visión del hombre-solitario hacia dentro de sí, dejando de lado el elemento de coexistencia social, que lo empuje a su inserción en la comunidad como factor de cambio.

Este planteamiento dialéctico socrático sirve como intento individual de lograr que el hombre se  revele ante el estado de cosas del cual es victima y no tiene conciencia de ello. Al centrarse en el hombre-solitario pierde fuerza la posibilidad de producir un cambio en la sociedad.

Esta contradicción de buscar el cambio social a través de la libertad individual se vuelve a convertir en la propia incapacidad del individuo solitario al sostener, Sócrates “sólo se que no se nada”, pues elimina la conciencia del hombre en conocer y asumir su realidad. “El solo se que no se nada”,  desde el punto de vista de la opresión y las circunstancias históricas, podemos decir, que es apenas un intento de crear la reflexión y la contradicción mental del hombre –solitario, sin plantear el cambio social.

En la concepción filosófica de Platón, avanzado alumno de Sócrates, se plantea el desarrollo de la dialéctica como preguntas y respuestas, buscando de esa manera crear la contradicción.

Platón propuso en su máxima obra “La República” el sistema del estado justo, aquel en que cada clase debe llevar a cabo su propia función sin entrar en las actividades de las demás clases.

Este estado justo, se basa en que los comerciantes se ocupan de la economía, los militares de la seguridad y de la política los reyes-filósofos (gobierno). No se plantea la cuestión social como fundamento de la dinámica del cambio.

De la escuela de Platón surge Aristóteles, renombrado filosofo, quien plantea la actividad política como un hecho importante en el desarrollo de la sociedad, pero con las limitaciones de las circunstancias históricas y la propia limitación del filosofo que no plantea una liberación socio-económico-político del hombre, sino que establece una relación con la sociedad del hombre inserto en la política.

Esta inserción en la actividad política sin contenido y definición ideológicos convierte al hombre-político en un instrumento más, de sometimiento y de alienación de la sociedad.

El que intenta el desarrollo de la dialéctica es Plotino, (filosofo romano, 205-270 d.c.) quien busca rescatar el pensamiento y la concepción filosófica de Sócrates y Platón, buscando una filosofía basada en la dialéctica, como fundamento del desarrollo social, pero sus concepciones chocan con un idealismo religioso-cristiano, desviando la dialéctica hacia un ritualismo socio-religioso, no llegando tampoco, a analizar y plantear la cuestión social del hombre-explotado y sumido en su miseria, de victima del sistema.

 Esta dialéctica podemos resumir en un idealismo ritual sin profundizar el devenir de la historia y las consecuencias de la transformación de la naturaleza, por parte del hombre, y la proyección de éste, hacia un  destino más coherente como integrantes y victimas de un sistema represivo político-religioso.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel, filosofo alemán (1770-1831). Máximo representante del idealismo y creador de la evolución histórica. Para Hegel lo absoluto era Dios, “Dios es Dios...”.

Hegel sostiene que toda la historia es el progreso hacia lo absoluto, o  sea Díos. A partir de esta concepción, intento crear un marco conceptual para entender el pasado y el futuro, desde concepciones teóricas.

En la concepción dialéctica de Hegel, todo el progreso de la historia lleva hacia lo absoluto, el ideal supremo del hombre, con su moral y ética

En la filosofía hegeliana se trata de explicar lo absoluto desde la tesis, la antitesis y la síntesis. Todo el análisis y el desarrollo de la filosofía de Hegel conducen al yo individual y a través de este individualismo al idealismo supremo, que es Dios.

Hegel, es el filósofo más importante de su época, y en la actualidad, se concibe su filosofía como base referencial de la posterior inserción del materialismo histórico, en la concepción filosófica y política, económica y social del devenir de la humanidad.

Se crearon dos corrientes entre los seguidores de Hegel, los de derecha, que tratan de explicar su obra desde el punto de vista conservador en religión y política. Y los de la izquierda quienes son revolucionarios y plantean un progreso hegeliano hacia el ateismo. Entre estos están Feuerbach, Engels y Karl Marx.

DIALÉCTICA:Método que investiga la naturaleza de la verdad mediante el análisis crítico de concepto e hipótesis”. Se resume en plantear, discutir-debatir, y sacar una conclusión o sea Tesis, Antitesis, Síntesis.

 Miguel Ríos

CDE, 9/11/2002

 

 

 

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