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Chávez: ¿antiimperialista o el Judas de revolucionarios?

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4/1/2011

Chávez: ¿antiimperialista o el Judas de revolucionarios?

 Luis Arce Borja    

Cómo no sentir indignación y desprecio frente a la conducta del presidente Hugo Chávez cuando se pone al servicio de la represión en America Latina.

Ningún argumento, ni político, ni táctico, o estratégico ni de otra índole, puede ser un impedimento para caer en el silencio cómplice frente a la captura de guerrilleros colombianos en Venezuela y entregados a las fuerzas armadas criminales de Colombia. Es una vergonzante conducta llamarse “antiimperialista” y “socialista”, mientras se envía a prisión y a centros de tortura a revolucionarios. Resulta una felonía que alguien se haga pasar como partidario del antiimperialismo, como es el caso que aquí comentamos, bajo los turbios objetivos de atraer combatientes de países vecinos, capturarlos y entregarlos a la policía.

Es solo puede hacerlo un tránsfuga, un agente o traidor. Una verdadera moral antiimperialista y socialista se relaciona a la solidaridad y al internacionalismo proletario. A la lucha en todos los terrenos contra la dominación imperialista, incluida el de las armas y las bombas. Cualquiera sea las circunstancias que rodean a un militante socialista, su conducta se sustenta en una ética y moral, que defiende las luchas de los pueblos hermanos y protege a los luchadores sociales. Resulta una hipocresía del mas bajo nivel, usar consignas contra el imperialismo, mientras se sirve en bandeja de plata a ese mismo imperialismo.

El 25 diciembre, pocos días para cerrar el año 2010, Nilsson Albín Terán Ferreira (Tulio), un líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) fue capturado por la policía de Venezuela y entregado a las fuerzas armadas de Colombia. Casi en la misma fecha en otra parte de Venezuela, el ejercito capturo a Luis Ferney Saavedra Benavides (Óscar Nobles) otro revolucionario colombiano. También fue entregado a la policial del vecino país. Nilsson Albín Terán Ferreira vivía en Venezuela, y en Colombia está condenado a 40 años de prisión por sus actividades subversivas.

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia y sátrapa del narcotráfico internacional y del gobierno de los Estados Unidos, se sintió premiado por la entrega de estos guerrilleros. Por ello agradeció a Hugo Chávez y a las autoridades de Venezuela. Destacó la "colaboración creciente entre ambos gobiernos” en la lucha antiterrorista. Sobre esto señaló: "Quiero resaltar este hecho y agradecerles al Presidente Chávez esta colaboración creciente que estamos teniendo en todos los frentes, incluyendo, como aquí se demuestra, en el frente de la seguridad". Por su parte, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, declaró que la actitud de Chávez, demuestra "el buen camino" que llevan adelante Colombia y Venezuela, agregando que ambos países “están capacitados para trabajar juntos en materia de seguridad y lograr que grupos armados que están en la frontera puedan ser capturados".

No es la primera vez que el gobierno de Chávez golpea a la guerrilla colombiana y ejecuta acciones antiterroristas como cualquier gobierno reaccionario de America Latina. En noviembre pasado del 2010 Venezuela capturó y deportó a Bogotá a otros dos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a un alto dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Nilson Navarro (ELN), Priscila Ayala (ELN) y Oswaldo Espinosa (FARC), fueron las primeros victimas del acuerdo entre el gobierno de Chávez y el régimen de Colombia firmado en agosto pasado para colaborar en asuntos de seguridad y medidas antisubversivas. Hay que recordar también que el 28 de marzo del año 2010, el gobierno de Chávez apresó en el aeropuerto a Walter Wendelin, un activista político del movimiento Vasco. Este fue impedido de ingresar a este país, detenido en Maiquetia, fue trasladado a un cuartel del Servicio de Inteligencia, y después fue expulsado a Francia.

Lo que acaba de hacer Chávez con los dos grupos guerrilleros de Colombia (FARC y ELN) es un golpe duro para el pueblo de Colombia que desde hace décadas lucha contra gobiernos corrompidos y la dominación del imperialismo americano. La colaboración de Hugo Chávez con el gobierno de Juan Manuel Santos, lo ubica al más bajo nivel de los gobiernos reaccionarios de America Latina. La conceptualización del traidor en America Latina o en cualquier parte del mundo, es la misma y se relaciona al político que se exime del deber de lealtad y de compromiso con un proceso de cambio. En el caso de Chávez esta conducta se origina en negociaciones y acuerdos, no solo con su homologo de Colombia, sino también con las potencias imperialistas, cuyas transnacionales petroleras como la Exxon Movil, de la familia Rockefeller, la británica Shell, Texaco, vinculada a los mas grandes ricos de Texas o Telefónica y otras, continúan obteniendo grandes beneficios en Venezuela. No basta gritar gritar contra los Estados Unidos o expulsar embajadores, para devenir un verdadero antiimperialista.

Condenable es también la actitud sumisa y rastrera de los seguidores de Hugo Chávez en América Latina, quienes como fanáticos hinchas de equipo de futbol aprueban todas las veleidades políticas del presidente venezolano. Han perdido cualquier criterio crítico de la política, y solo saben aplaudir y mover la cola como sirvientes. Su perverso silencio es el apoyo malsano y sin principios a la trampa policiaca ejecutada por el gobierno de Chávez a los revolucionarios colombiano.

No han dicho una palabra de los acuerdos policíacos y represivos entre el gobierno venezolano y el corrompido Juan Manuel Santos, cuyo gobierno esta acusado de matanzas masivas de pobladores, y como se conoce sigue estrictamente los planes de la CIA americana. Tampoco dijeron nada sobre la pérfida conducta de Chávez cuando el año 2000 protegió a Vladimiro Montesinos, un criminal de alto vuelo, quien desde la dirección del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) del Estado peruano, secuestro y desapareció a cientos de luchadores sociales, estudiantes, trabajadores y revolucionarios. El rastrerismo de esta gente, que se camuflan en un infecto “socialismo del siglo XXI”, muestra que los pueblos latinoamericanos nada, salvo la traición y la falsedad, pueden esperar del chavismo venezolano y de sus acólitos.

El Diario Internacional

 Tomado de la Haine

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Comentarios Chávez: ¿antiimperialista o el Judas de revolucionarios?


Chávez ¿Antiimperialista?
Cómo, tanta ingenuidad.
Es cierto, existe un Gran Imperio. Más bien un Gran Depredador Mundial. Depredador que, desde su declaración de independencia, tiene sus propios Amos despóticos y codiciosos, quienes lo gobiernan a su amaño y con puño de hierro. Estos Amos suyos, además son los dueños de todo el dinero del mundo. Ellos gobiernan al Gran Imperio, pero desde las sombras y a la distancia, con absoluto sigilo e impunidad. Ellos son representados —nacional y mundialmente— por el seudogobierno títere de ese Gran Imperio, y los de otras naciones vendidas al Gran Imperio. Seudogobiernos impuestos por sus mismos Amos, mediante elecciones espurias, supuestamente libres y democráticas. Seudogobiernos que cumplen con una sóla misión: Velar sólo por los bienes materiales e intereses personales de Amos que les dan coimas y los controlan. Y que, al menor desacato, son repelidos o asesinados por orden de sus Amos, los verdaderos dueños legales, exclusivos y perpetuos del planeta Tierra, y de todas sus riquezas naturales. Entre ellas el petróleo, por supuesto. Dueños de las mejores y más poderosas armas de destrucción masiva, esparcibles a todo el orbe en cosa de minutos. Armas que yacen confiadas a Fuerzas Sicarias, cuyas Planas Mayores (directorios y gerencias) venden sus servicios —y la vida de sus tropas inconscientes y sometidas— al mejor postor: Los Amos del Gran Imperio. Seres desalmados que mantienen a estas Fuerzas Sicarias, con el dinero de los impuestos generados por el trabajo compulsivo-inconsciente de todos los esclavos del Imperio. Los Amos del Gran Imperio protegen a este sicariato —del repudio interno y externo— dignificándolo bajo la apariencia –muy bien elaborada y publicitada— de Fuerzas Armadas Regulares de un Gran Imperio Libertario y Democrático… que, además, declara creer en Dios, y velar por los Derechos Humanos de todas las personas, en cualquier punto del planeta.
El señor Chávez es un esbirro de última categoría, adiestrado en forma espléndida por el Gran Imperio. Pero, sumamente bien pagado y empoderado por dicho Imperio. El señor Chávez tiene por misión principal, morigerar —con su verborrea hipnótica— los odios de personas victimadas por el engaño, la violencia, la miseria y explotación criminales institucionalizadas, morigeradas por discursos demagógicos patrioteros, pendencieros e injuriosos… sin embargo, muy útiles a los intereses económicos de los Amos del Gran Imperio. Intereses centrados en los yacimientos petrolíferos de Venezuela. De este modo, el señor Chávez, a ellos les garantiza el abastecimiento de crudo barato, abundante, oportuno y de buena calidad. Sin que el pueblo venezolano se dé cuenta de que él mismo, junto al señor Chávez, constituyen un imperiecito local regido por los edictos criminales de este último: Una reproducción —a escala microscópica— del Gran Imperio Libertario y Democrático, pero igualmente disolutorio y explotador. Susceptible de ser replicado en toda Sudamérica, bajo el amparo de los nobles postulados libertarios del prócer continental Señor Simón Bolívar. Para beneficio económico exclusivo de los Amos del Gran Imperio… y de futuros gobernantes sudamericanos seudodemocráticos, títeres y vendepatrias. Implantados maquiavélica y soterradamente en nuestras naciones iberoamericanas, por los antedichos Amos del Gran Imperio.
Muy pronto los dormidos despertaremos, y luego sentaremos las bases de una Confederación de Naciones Americanas enteramente nueva. Muchísimo más evolucionada, verdaderamente próspera para todos, e inmensamente dichosa… con almas conscientes. Todas sostenidas por valores y sentimientos de orden superior, inimaginables para el estándar cultural actual. Ciertamente hubiese querido escribir 1.000 páginas acerca de las soluciones a esta problemática que amenaza con destruir toda posibilidad de evolución y salvación de miles de millones de habitantes de nuestro querido planeta Tierra. Pero, este no es el lugar, ni es el momento, de intentarlo. Sólo de proponerlo.
Steel Steel 02/04/2011 a las 23:57

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